Formación

- Carlos -

Cambre, antigua capital celta en la Edad del Hierro, regresa a su tradición metalúrgica al convertirse en la actualidad en la moderna capital del Heavy Metal gallego. No en vano Malasömbra está contaminada, en su ya enfermiza formación, por dos miembros originarios de ese ayuntamiento austral: Juan, a quien ya conocéis, antiguo miembro fumador del grupo, y nuestra más reciente adquisición en el siempre floreciente (y torturado) mercado humano musical, el batería Carlos I.

Nuestros caminos, sin embargo, ya habían colisionado con anterioridad (igual que los amantes predestinados a aborrecerse), cuando el 12 de mayo del 2006 la banda toca en el desaparecido local neolítico del Pataratas en el contexto de nuestra primera gira mundial por Cambre; hasta allí, en compañía de un grupo de energúmenos que bailaban pogo, acudiera un imprudente Carlos de solo 16 años.

En el año siguiente, por su cumpleaños, sus amigos se reunen en secreto para pensar un gran regalo con el que agradecer su amistad. Como resultado de aquel contubernio judeo-masónico deciden regalarle una batería entre todos, a razón de 2, 3 o 5 euros cada uno, según se pueda. Aquellos insensatos, quizá sin saberlo, violaban así uno de los más sagrados valores de la civilización occidental y de la moral cristiana.

Su primera banda A Cofradía do Lavadeiro (llamada así por reunirse en un lavadero) se transforma enseguida en Ferralla, y esta, a su vez, será el cimiento de Hormigón. Se trata, en esencia, del mismo grupo con distintos nombres, o por lo menos así lo sugieren especialistas como Ezequiel Simões en el quinto volumen de su inconcluso Da Confraria para Malasömbra. Uma perspectiva desde Guimarães, o Ptolemy Bréchon en Breve Historia de un Tatuage en el Gemelo (pág. 7.227).

Donde ya no coinciden los expertos es en las razones por las cuales la banda decide contratar los servicios de Carlos en Junio del 2.016. Si malasömbristas como Zacarías Weber o Ludmila Valdês opinan en sus estudios que Malasömbra necesitaba un batería para encarar el Rock in Cambre de ese año, Carl Sagan, por ejemplo, creía localizar en los postres de su novia, Elisa, el auténtico origen de esa interesada decisión.

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